jueves, 13 de agosto de 2015

Casi rendición

Me abandoné,
Me abandoné en cuerpo y alma,
Me descuidé.

De a poco me privé de necesidades básicas,
De a poco empecé a matar el tiempo,
Dormir hasta que me dolieran los ojos,
Mirar el techo hasta cansarme
Y dormir de nuevo.

Cada día era igual
Apenas notaba si era domingo o jueves,
Si era de noche o de día.

Me refugié en apariencias 
Para no alterar el orden de las cosas,
Para evitar dar explicaciones que desconocía,
Para omitir los mismos tormentos a las mismas personas,
Para no destruir a nadie más conmigo.

En ese momento había dejado de ser,
Yacía al borde de la rendición:
"Intentar no había sido suficiente"
Recitaba mi alma mientras se retorcía sobre sí misma.

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